¿Cuáles son las implicancias de los planes de sustentabilidad de largo alcance en toda la compañía?

Category : Compras y contrataciones generales, RSC

Unilever acaba de anunciar su plan “Sustainable Living”. En su website declara “Unilever presenta su plan para desacoplar el crecimiento del negocio del impacto ambiental”, lo que, yo creo, supone una declaración interesante y atrevida. En su website también se declara algo familiar pero significativo “Nuestro plan no es únicamente lo correcto para hacer para la gente y el medioambiente. Es también lo correcto para Unilever: el caso de negocio para integrar sustentabilidad en nuestra marca es claro”.

A partir de este anuncio, se deduce que el plan busca alcanzar la sustentabilidad en toda la compañía a través de un único plan. Otros planes similares son el de Proctor and Gable, “Sustainability visión”, y el de Marks & Spencer, “Plan A”. Estos planes globales de compañía unen diferentes niveles de sustentabilidad y tocan a todas las actividades de operaciones y compras. Además, parecen apuntar, implícita o explícitamente, a desacoplar el crecimiento del negocio del impacto ambiental, como lo dice Unilever.

Desarrollar e implementar planes a esta escala requiere una serie de características de las empresas implicadas, entre las que, según creo yo, se encuentran:
• La compañía es un agente significativo en la sociedad global, incluyendo y más allá de sus actividades comerciales
• Este agente genera beneficios positivos sustanciales tanto para los clientes como para entidades económicas pero, además, importantes consecuencias negativas, tanto en el medioambiente como socialmente.
• La compañía puede actuar como agente único, además de la colaboración de los interesados, para reducir estas consecuencias negativas sustancialmente, en algunos casos a cero.
• Para lograrlo, la compañía debe poder reducir el impacto en sus operaciones pero además, en toda la cadena de compras, desde materia prima hasta el consumidor del producto y su desecho.
• Queda pendiente un caso de negocio para que el plan que combine, por ejemplo, oportunidades de beneficios, reducción de costos, mitigación de riesgo y reputación de marca.
• Al mismo tiempo, las compañías deben tener responsabilidad global para actuar en estos aspectos con sustentabilidad, más allá de los requerimientos legales y el ingreso financiero.

Cuando se analizan todas juntas, estas características de compañías globales generan preguntas tanto conceptuales como prácticas. Desde una visión práctica podemos preguntar, por ejemplo, si procesos, ya sean nuevos o viejos, y medidas se requieren para administrar la cadena de compras para minimizar o eliminar impactos negativos. Además, podemos preguntar cómo las compañías traducirán los planes globales de sustentabilidad en reputación positiva.

Desde un punto de vista conceptual, podemos seguir haciendo preguntas. Por ejemplo, ¿las compañías realmente tienen la responsabilidad global de alcanzar la meta de cero consecuencias negativas, aún cuando esa responsabilidad exceda los requerimientos financieros y/o reduzca los ingresos? Tal vez esto sea una responsabilidad para compañías de un tamaño determinado o con un nivel de impacto negativo de cierta escala. Por otra parte, esta responsabilidad es totalmente descargada dentro de una visión más tradicional de la empresa a través de responder a las preferencias del cliente, inversionista o ciudadano, lo que parece ser consistente con la declaración de Unilever que, “el caso de negocios para integrar la sostenibilidad en nuestras marcas es evidente”.

A medida que los planes globales se van implementando en las compañías, será interesante ver cómo se resuelven estas y otras preguntas.

¿Se puede evitar el daño en la reputación cuando una catástrofe contamina su industria?

Category : RSC

“¿Podría suceder acá? El desastre en el mediambente que siguió a la explosión de Deepwater Horizon en el Golfo de Méxio demostró que la perforación en aguas profundas es, realmente, una actividad de riesgo. Como los grandes bancos, las grandes compañías de petróleo deben ser refrenadas” – The independent, 10 de junio de 2010.

Dado que BP es una compañía de petróleo, el derrame masivo en el Golfo de México tuvo consecuencias significativas para Shell, Exxon y otras compañías del sector. La bola de alquitrán que se dispersó en el golfo también se dispersó en la industria petrolera, engomando la reputación de las firmas y oscureciendo sus futuros.

Este tipo de situaciones en las que los eventos de una firma pueden dañar el éxito y la supervivencia de industrias completas, puede ser conceptualizado como problemas de reputación común, donde lo común es un recurso que se posee en forma colectiva y se usa en conjunto. Ejemplos abundan en un amplio espectro de industrias, siendo el desastre de BP sólo el más reciente. Este tipo de problemas va en crecimiento porque las partes interesadas no pueden o no desean tomarse el trabajo de separar la paja del trigo. No podemos prestar atención a todo, entonces desarrollamos atajos que nos ayudan a lidiar con un mundo complejo. Por ejemplo, en el caso de los bancos pensamos “escuché cosas malas de los bancos, este es un banco por ende, probablemente sea malo”.

Las implicancias de una reputación común es que no se puede manejar la reputación de una compañía aislada de la industria. A pesar de que la eventual destrucción de los bienes comunes haría que todo fuera peor, el incentivo económico dominante para las personas a sobreexplotar los recursos comunes es difícil de mantener bajo control. La solución para muchos de los problemas naturales de los recursos comunes ha sido privatizar lo colectivo. En una forma análoga, la solución para una industria que enfrenta una reputación común es elevar vallas individuales para proteger la reputación individual.

Consideremos el riesgo que enfrentan las compañías al ser parte de una industria conformada por apenas una docena de firmas, cada una de ellas con un 5% de riesgo de sufrir una crisis grande en el próximo año. Si las acciones de las otras firmas tienen consecuencias en todas las firmas de la industria, entonces podemos estar seguros, virtualmente, de que en cierto momento la firma local sufrirá un daño colateral. Pero si la firma puede desapegarse de la reputación común y tener su propia y distinta identidad puede aminorar la vulnerabilidad ante los actos de terceros.

Las cercas mentales se construyen en base a divulgación de la información. La transparencia, el ir más allá y el involucrarse con la comunidad ayudan a distinguir una marca, haciendo de ella algo más que un jugador genérico de una industria. Esto en contra de la tendencia común a nivelar hacia abajo. No sea una caja cerrada. La mayoría de los interesados no se toman el tiempo para mirar dentro de una caja cerrada. Sin embargo, una vez que su atención es provocada como resultado de un desastre inevitable, presumirán lo peor acerca de lo no conocido. Es mejor establecer una relación transparente con antelación, cuando los interesados están abiertos a escuchar y luego mantener la relación viva.

Curiosamente, una cerca mental construida de manera aislada parece ser inefectivo. Si la firma logra distinguirse en medio de otras empresas similares, aún sigue siendo vulnerable a los rivales si estos no han construido también sus propias cercas mentales. La industria química reconoció esto después del desastre de Bhopal y creó un programa auto regulatorio de Cuidado Responsable, cuyo código primario requiere que todas las firmas miembro abran sus puertas e interactúen con la comunidad.

Dado el daño masivo que se generó en la región del golfo, parece lógico focalizarse en el bienestar de la industria en respuesta a la crisis. Pero tal vez un reconocimiento de la industria y una mejor administración de su destino común puedan disminuir las posibilidades de futuros desastres.

Riesgo en RSE: hacer las preguntas correctas

Category : RSC

Varios miembros del ámbito de las compras y la responsabilidad social corporativa son conscientes sin duda de que en los últimos 5 años hubo un crecimiento marcado en la presión que se ejerce sobre las compañías para que estas se responsabilicen de las actividades y acciones de sus proveedores. La mayoría de los reportes de sustentabilidad incluyen una sección dedicada a los proveedores aunque pocas compañías vayan más allá de lo superficial en la cadena de compras.

Cuando hablamos de proveedores de primer nivel, es simple que estos acuerden un código de conducta, completen auto evaluaciones e incluso auditorías para asegurar a sus clientes que están dedicados a manejar el riesgo de responsabilidad corporativa. Sin embargo ¿qué pasa con sus proveedores y los proveedores de sus proveedores y sucesivamente?

Los desafíos de una organización en el área de proveedores de segundo y tercer nivel necesitan ser tratados de manera formal y metódica para asegurar el entendimiento del rastreo de productos y la cadena de compras a nivel global. Lo que las compañías deben preguntarse es “¿De dónde proviene el riesgo?” y “¿Cómo afectarán estos riesgos a mi marca y la continuidad del negocio?”.

Varias organizaciones no pueden responder la pregunta fundamental: ¿cuál es la razón para manejar el riesgo en la cadena de compras? La decisión, en última instancia, debería estar basada en que la compañía entienda y se comprometa con las acciones necesarias para asegurar un método responsable y sustentable de administrar el negocio, incluyendo las acciones de los proveedores. Esto va más allá de un simple tick en una casilla de un formulario.

¿Vale la pena ser moderados en la responsabilidad social?

Category : RSC

Es interesante descubrir a estos hombres que se involucran con prácticas de responsabilidad social pero no se comprometen al 100 por ciento.

Rob Salomon (Stern School of Business, New York University) y yo estudiamos cómo la variación en el nivel de responsabilidad social de las empresas y de los fondos de inversión depende del desempeño financiero y descubrimos que aquellos los menos y los más comprometidos socialmente son los que mejores resultados financieros tuvieron, mientras que los moderados en responsabilidad social fueron los que peores resultados obtuvieron.

Aquellos moderados sufrieron el costo de ser responsables socialmente pero no hicieron lo suficiente para ganar la confianza de las partes interesadas, que finalmente se guían por los resultados financieros para las acciones sociales. Un esfuerzo a “media máquina” los dejó a mitad de camino, empantanados en la sutileza y sin alcanzar los objetivos de beneficios asociados con la sinceridad.

Primero analizamos los fondos de inversión que se involucran en acciones de inversión social responsable. Estas acciones implican monitorear sus portfolios de acciones de acuerdo a ciertos criterios sociales y medioambientales. Estudios iniciales que comparan el desempeño financiero de fondos no monitoreados con fondos monitoreados llevaron a resultados variados pero estudios más avanzados demostraron que aquellos fondos monitoreados tuvieron mejor desempeño que los no monitoreados.

Sin embargo, los críticos señalan que los fondos monitoreados comenzaron a desempeñarse mayor solamente porque han comenzado a sacrificar responsabilidad social. Esto es, dejaron de controlarse y ya no son distinguibles de los fondos comunes.

Para tratar este tema, tuvimos en cuenta varias prácticas de monitoreo de fondos. Hemos postulado que en cuanto un fondo ajusta sus prácticas de monitoreo, pierden la habilidad de diversificar, a menudo excluyendo sectores completos. Esto genera un costo directo. Sin embargo, al enfocarse en un nicho unicamente, cuanto más intenso sea el monitoreo, mejores resultados tendrá el nicho y más rico será, en cuanto tendrá más firmas estables y con mejores resultados porque se habrán ganado la confianza de las partes. Además, este nicho tiene menos posibilidades de tener firmas socialmente irresponsables y, por ende, con más posibilidades de futuras crisis.

Hemos testeado esta hipótesis en todas los fondos de inversion monitoreados en Estados Unidos, desde su inicio en el año 2000 y descubrimos que hay una relación curvilínea entre la intesidad de monitoreo y el desempeño financiero: una especie de sonrisa, gráficamente. Econtramos que aquellos que utilizan sólo uno de los doce monitoreos han triunfado financieramente y, a medida que más utilizaban, peor les iba finacieramente hasta alcanzar el punto más bajo alrededor de 12 criterios de monitoreo. A partir de allí, el desempeño financiero comienza a subir, a medida que más criterios son aplicados.

Más recientemente estudiamos esta relación en el caso de las firmas. Una vez más, descubrimos una curva con forma de U, donde aquellas firmas menos responsables y aquellas más responsables tienen el mejor desempeño financiero, mientras que aquellas firmas moderadas tienen los resultados más bajos. Sin embargo, en el estudio de las firmas, encontramos un cambio significante dado que aquellas firmas responsables son las que mejores resultados obtuvieron. Aparentemente, el compromiso sustancial con la responsabilidad social hace que las firmas sean creíbles y confiables para los fondos de inversión.

No frene a mitad de camino.

Los objetivos corporativos en sustentabilidad y la mejora en costos ¿Son complementarios o excluyentes?

Category : Politicas Europeas en Compras y Contratación, RSC

Las compañías comprometidas con la implementación de requerimientos de sustentabilidad se enfrentan a problemas interesantes de convergencia entre lo práctico y lo ético. Implementar la sustentabilidad requiere superar aspectos prácticos pero, al mismo tiempo, genera preguntas acerca de los principios que establecen los límites acerca de aquello por lo que negocio es responsable, lo que es, claramente, un problema ético.

Creo que los temas prácticos generan planteos éticos. Ambos están inextricablemente unidos y la distinción entre ambos no necesariamente es clara. Sin embargo, para las compañías, creo que surge una importante distinción: los aspectos prácticos pueden ser trabajados dentro de las responsabilidades aceptadas del negocio. Los aspectos éticos, en cambio, pueden generar dudas acerca de la responsabilidad, tanto para la compañía como para un horizonte más amplio con debates públicos de las políticas.

La idea de que aplicar requerimientos de sustentabilidad puede generar ahorro de costos sugiere un interesante solapamiento entre los aspectos prácticos y éticos. Si las compañías reducen costos y son más sustentables, pueden combinar una mejora que cumple con los objetivos de mejoras en la eficiencia para incrementar el beneficio anual y, al mismo tiempo, cumplir con los requerimientos que pueden estar fuera de sus responsabilidades, como lo define la regulación actual.

Este solapamiento puede volverse más aparente a medida que las organizaciones analizan el medioambiente de compras que las enfrenta. Por ejemplo, el análisis de la cadena de compras incluye un mapeo sistemático de la red de proveeduría y la identificación de los generadores de costo, actividades de valor agregado y actividades sin valor agregado. El mismo mapa se puede utilizar para identificar los impactos ambientales y sociales de las actividades a través de la cadena de suministro y analizar los vínculos entre, por ejemplo, los residuos como causante del costo y el impacto ambiental.

La investigación empírica en los estándares de trabajo en dos proveedores mexicanos de Nike también sugiere este solapamiento. Una investigación realizada por Richard Locke y Monica Romis, de MIT Sloan School of Management, resultó en una “comparación estructurada de dos plantas, ambas ubicadas en el mismo país, produciendo el mismo producto y ambas bajo el mismo código de conducta y prácticas de monitoreo”. El autor explica que “aun reorganizando el sistema de producción y adoptando una variedad de prácticas para empleados, una de las plantas no pudo mejorar los estándares laborales y los resultados del negocio al mismo tiempo”.

Este ejemplo sugiere que el ahorro en costos y la sustentabilidad podrían ser complementarios, más que un conflicto, en el nivel práctico del negocio. Trabajar en estos aspectos prácticos puede generar una serie de preguntas éticas acerca de la responsabilidad de la compañía en todas las operaciones, inclusive las compras, tanto a nivel de negocio como a nivel de política pública. Estas responsabilidades pueden incluir requerimientos de sustentabilidad que aumenten los costos al menos a corto plazo.

Por qué medir el desempeño de la responsabilidad social importa

Category : RSC

¿Cuándo se materializa una iniciativa de responsabilidad social? En mi opinión, esto sucede en el momento en que puede ser medida. Si el desempeño corporativo en asuntos sociales es la norma, deberá existir entonces alguna forma de medir el éxito de las mismas.

Las compañías tienen grandes artículos acerca del avance de los derechos humanos. Yo participé en una conferencia acerca de la sustentabilidad en Chicago y escuché historias impresionantes de dos compañías (de chocolate y productos del hogar) que se habían comprometido con sus proveedores en África. En ambos casos, sus equipos habían viajado al territorio y durante un periodo de tiempo, iniciaron diálogos con las comunidades que rodeaban sus cadenas de compras, para entender los desafíos que ellos enfrentan.

Escucharon a las nuevas generaciones de granjeros, sin intenciones de continuar con la labor de sus padres; escucharon acerca de intermediarios inescrupulosos que eliminan sus beneficios; y vieron actividades de explotación de tierras descontroladas, invadiendo las tierras. Al atacar estos problemas en conjunto con los proveedores, fortalecieron la capacidad de sus proveedores de ser sustentables en sus comunidades, avanzar con sus derechos y ser más productivos.

Las compañías ganaron beneficios, incluyendo una seguridad a largo plazo en sus suministros, desarrollo de la comunidad y construcción de una reputación corporativa. Casos de éxito como este son muy atractivos, al menos para la audiencia de una conferencia, porque uno puede relacionarse con la historia del ser humano con desafíos y victorias. Pero… ¿es esto suficiente para influir en las altas esferas del management en compañías menos progresivas?

Me impresionó el contrate entre estas dos compañías y el resto de las presentaciones, focalizadas principalmente en el medioambiente. Estos oradores tenían más números que una clase de matemáticas en sus presentaciones. Millones de toneladas de carbono eran ahorradas al cambiar el transporte aéreo por marítimo; tal porcentaje de ítems más eran entregados rediseñando el packaging; X toneladas de desperdicio eran salvados por iniciativas de reducción. La audiencia de la conferencia seguramente apreció esta información, la innovación y los logros. Por otra parte, uno tenía la sensación de que dentro de estas compañías, los equipos profesionales rápidamente habían entendido los beneficios financieros de estos proyectos, como el ahorro de carbono o de desperdicios, que se traducen directamente en ahorro de efectivo, aunque a veces requiera la inversión de capital. Estas iniciativas de medioambiente eran mejores prácticas disponibles y aplicables a cualquiera, “pan comido”, mientras que las iniciativas de acción sociales, sin los números atractivos, empezaron a verse como movidas pioneras más riesgosas.

Además, el desempeño en mejoras de medioambiente puede ser reconocido rápidamente a través de porcentajes y materializando las mejoras hasta para los más escépticos. En contraste, las “inmedibles” actividades sociales, aún en casos como estos de gran escala, no tenían forma de diferenciarse de iniciativas simbólicas o filantropía ocasional. Entonces ¿cuándo una iniciativa social se materializa?

La línea triple base dice que los tres pilares económico, medioambiente y desempeño social son vitales para un negocio sustentable. Los gerentes de medioambiente está perfeccionando las herramientas de medición para presentar sus casos de negocio, movilizar recursos y responder con beneficios medibles. Pero ¿qué hay de aquellos que buscan beneficios sociales? Son parte de una cultura receptiva donde los líderes apoyan las iniciativas sociales porque “es lo que corresponde”. Sin embargo, si los problemas sociales quieren ser superados por las grandes corporaciones, los casos de éxito deberán ser más tangibles y eso sólo podrá suceder si se aplican medidas claras de éxito.

Me gustaría escuchar sus opiniones y experiencias en la medición de desempeño de acciones de recursos humanos y responsabilidad social. Por favor, comenten.