El sentido común aconseja acerca de la implementación del Bribery Act

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El 30 de marzo de 2011, el Ministro de Justicia public la ampliamente esperada guía de Bribery Act 2010 (Acta sobre sobornos) y confirmó que el acta entrará en vigencia el 1ero de julio de 2011. Las empresas tienen ahora tres meses para revisar sus políticas y procesos y asegurar que cumplen con los estándares establecidos por la nueva legislación.
A pesar de que el ministro de justicia enfatizó que el cumplimiento es “principalmente de sentido común, no procesos pesados”, las empresas igualmente deben revisar con cuidado los riesgos específicos de sus operaciones y socios comerciales y asegurar que se implementen los procedimientos adecuados. Hay varios pasos que consideramos son de sentido común y mejoran la gestión de información del proveedor y ayudan a las compañías a establecer los procedimientos adecuados.

La mayoría de las compañías no cuentan con procesos adecuados para monitorear proveedores. A menudo, no les consultan acerca de sus declaraciones de intenciones o sus declaraciones de prácticas. No les dicen, por ejemplo, “¿Qué medidas están tomando para asegurar que haya procesos para dominar la corrupción, el abuso de hospitalidad o pagos facilitadores?”. Tampoco se aseguran que los proveedores tomen estas medidas en sus propias cadenas de compras.

Donde esto realmente importa es en el caso de las empresas que forman parte de las ofertas de consorcio, donde una de las empresas paga soborno con el fin de conseguir el trabajo para el consorcio. Uno puede fácilmente imaginar una situación en la que una compañía licitando por un contrato de mil millones de dólares, donde hay tres o cuatro miembros de un consorcio, y uno de ellos decide ofrecer un soborno. ¿Arrastra al resto del consorcio?

O cuando, por ejemplo, una compañía del sector de gas y petróleo se presenta a licitación para una oferta estructurada con una serie de sub-contratistas de servicios varios, como construcción, ingeniería, etc., y uno de los subcontratistas decide pagar un soborno, pasando por encima al contratista principal. La compañía de gas y petróleo tendrá el contrato, pero el subcontratista también se beneficiará del mismo. Aún cuando el subcontratista sea quien paga el soborno, el contratista principal quedará implicado. Es por esto que debe asegurarse tener los procesos adecuados para prevenir el pago de sobornos.

¿Qué pasos puede tomar una compañía para evitar ser perjudicada?
El proceso más simple sería hacer dos preguntas:
a) ¿Cuáles son sus procedimientos internos para asegurar que los sobornos o cualquier otra forma de corrupción o pagos de facilitación no se realicen?
b) ¿Qué controles realiza sobre su propia cadena de compras?
Empezando por casa: controles más elaborados incluyen asegurar que los procesos internos tienen apoyo de la alta dirección; si hay procesos disciplinarios; cuáles son los procesos para asegurar que las cuentas están controladas apropiadamente para asegurar que ciertos ítems no se disfracen sobornos o pagos de facilitación; etc.
Luego, en su cadena de compras: ¿qué está haciendo para asegurar que los componentes de su cadena de compra adoptan procedimientos similares? Y si quisiera ir un paso más allá, podría preguntar a sus proveedores y pedir que muestren sus procesos, manuales, estadísticas, procesos disciplinarios, etc., a fin de asegurar que el área de control de sobornos se trata seriamente. No alcanza con decir que tienen procesos escritos. Si quedan guardados en una biblioteca, son inútiles.
¿Piensa que es posible que estos procesos estén manejados por la alta dirección?
Sería inteligente que estos procesos estén administrados por la alta dirección ya que ella es la que será llevada a juicio, especialmente con la nueva legislación que hace responsables personalmente a los miembros directivos. Puede que en el pasado, a pesar de no haber participado en ningún acto de corrupción, los directivos haya hecho la vista gorda y dejado que algunas situaciones sucedieran, pero ahora ya no podrán permitirlo.
¿Qué controles debería hacer una compañía sobre su cadena de compras?
Lo primero será definir dónde se encuentra el riesgo. Primero, identificar aquellos países donde hay más posibilidades de sobornos. Segundo, determinar aquellas actividades que más probablemente lleven a sobornos. Al analizar estos dos aspecto, tendrá una matriz de riesog que identificará las áreas críticas en las que se deberá enfocar la empresa. A partir de esto, puede tener una variedad de actividades, desde cuestionarios, certificaciones hasta auditorías en sitio de sus proveedores.
Este es un emprendimiento grande ¿Es realístico?
Depende de cuán afinada esté su matriz de riesgo. Si llega a 50 empresas de alto riesgo, podría decirse que no es un emprendimiento tan grande. Si toma un enfoque disperso, podría ser difícil de manejar. La manera correcta comienza con un primer paso, en el que se pregunta a cada proveedor si posee políticas de corrupción y soborno, siguiendo con aquellas que son de riesgo medio que deberán completar un cuestionario y una declaración. Luego, se llega a las de mayor riesgo, donde puede ser necesario realizar auditorías para controlar los procesos que hayan adoptado. Y, por supuesto, no hay nada que impida a las compañías de una misma industria trabajar en forma conjunta para reducir costos y mejorar la cobertura y cumplimiento.

¿Le gustaría que la legislación de compras europea fuera más simple y amigable con los negocios?

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La publicación de la European Commission’s Green Paper acerca de la modernización de las políticas de compras públicas brinda una oportunidad única en la década de influir en la forma en que las compras son controladas. Quisiera instarlo a hacer oír su voz.

La Comisión está intentando simplificar la legislación sobre compras y actualizarla como parte de un programa general de análisis de todos los problemas de mercado único que afectan a los estados miembros en el periodo previo a 2020, como parte de la estrategia europea de 2020.

La Comisión considera que las reglas debe simplificarse y actualizarse para mejorar el clima de negocios para la innovación y proveer apoyo a las pequeñas firmas, además de cumplir con el requisito, por parte de la Unión Europea, de mejorar la eficiencia de carbono, al mismo tiempo que garantizar el mejor uso de los fondos públicos y que el mercado europeo se mantenga abierto.

El Green Paper es parte de una serie de elementos que componen el proceso de revisión que, además, incluye un extenso grupo de reportes para informar que las políticas de la Comisión apuntan a una propuesta formal en 2012 para enmendar las directrices de compras del sector público y utilities. El proceso de producir nuevas directrices se supone que llevará al menos cinco años. Dado el tiempo que llevará a los países miembros introducir estas nuevas directrices en sus propias leyes nacionales, es poco probable que veamos cambios formales en la ley del Reino Unido antes del 2018, asumiendo que los procesos legislativos se muevan rápidamente. Sin embargo, la participación y la opinión de los involucrados en esta temprana etapa probablemente tendrá mucho más impacto que cuando el proceso legislativo comience formalmente.

El Green Paper busca comentar sobre una larga serie de sugerencias de mejoras en la legislación, muchas de las cuales provienen de la comunidad de proveedores, y el rango de problemas que cubre puede ser medido por el hecho de que son 55 páginas y busca respuesta a 114 preguntas que se plantean en el documento. La Comisión además aclara que busca nuevas ideas no mencionadas en el documento, en particular de aquellos involucrados en la comunidad de compras.

El documento además incluye una larga serie de sugerencias que buscan mejorar la flexibilidad del comprador. Estas incluyen reglas para los productos simples y con disponibilidad y mayor acceso a los procesos de negociación, los cuales muchos compradores consideran esencial para mejorar la relación precio/servicio. El informe también sugiere el uso de un listado de proveedores calificados, eliminando la necesidad de avisos individuales para cada contrato. Actualmente este sistema de calificación sólo es utilizado en el sector enérgico, transporte de agua y servicios postales.

En el documento también hacen eco de la modernización y la transparencia de la agenda del programa de eficiencia del Gabinete del Reino Unido, incluyendo la reducción de detalles del proceso de pre calificación para permitir a pequeñas firmas mayor acceso a oportunidades de contrato.

La Comisión cree que puede haber brindarse mayor discrecionalidad a los compradores para construir las políticas sociales y medioambientales dentro de las compras. Esto es considerado de particular importancia para lograr medidas que ayuden a reducir la huella de carbono. El tono del documento, sin embargo, sugiere que la Comisión tiene dudas sobre cómo puede lograrse esto sin poner el riesgo la apertura de los mercados europeos.

Una pregunta interesante que cabe dentro del concepto de desregularización de la contratación es que las reglas ya no aplican a las entidades del sector de utilities. Hay entidades como en el sector eléctrico, de agua y transporte que vienen siendo reguladas por la legislación europea de compras desde 1990. En ese momento se discutía que la contratación de estas utilities estaba fuertemente influenciada por los gobiernos nacionales y que la regulación era necesaria para asegurar la apertura de mercado entre los países miembro. La liberalización de estos mercados desde 1990 sugiere a la Comisión que no hay necesidad de regular a través de directrices, cuando el comportamiento comercial de una compañía de servicios está más influenciado por cuestiones económicas más que por cuestiones de gobierno. Este enfoque es, probablemente, una de las sugerencias más radicales del Green Paper y, probablemente, atraerá el apoyo de varios de la comunidad de utilities en el Reino Unido.

Una larga porción del documento claramente apunta a reducir y simplificar los procesos en las comunidades de compradores y vendedores. Sin embargo, hay un cierto número de áreas en las que la Comisión sugiere un mayor grado de regulaciones.

Por ejemplo, sugiere que la legislación debería limitar los cambios que puedan realizarse a un contrato una vez que ha sido adjudicado, esto no está cubierto actualmente por la legislación. Además, sugiere que ciertos estándares deberían ser obligatorios dentro de la legislación y que debería haber obligaciones para proteger a los denunciantes de casos de corrupción.

Muchas de estas áreas son tradicionalmente consideradas como temas que dependen de la discrecionalidad de los estados miembros o de las entidades compradoras. La Comisión sugiere que la regulación de estas áreas por parte de la UE debería incrementarse y ello puede ser controversial para los compradores como para los proveedores, así como para los estados miembros.

La Comisión Europea está a la búsqueda de comentarios acerca del contenido del Green Paper antes del 18 de abril de 2011. Para enviar sus comentarios, debe enviar un correo electrónico a MARKT-CONSULT-PP-REFORM@ec.europa.eu

Intenté enfocarme en los puntos de importancia clave del Green Paper. Esta es una oportunidad única para dar forma al enfoque de la legislación de compras europea desde una etapa temprana. Le insto a aprovechar al máximo esta oportunidad.

¿Cuáles son las implicaciones para la contratación pública de la Revisión de Gastos y los requisitos de sustentabilidad?

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La compra en el gobierno del Reino Unido y el sector público es una parte significativa de la economía total. El último año la Oficina de comercio gubernamental informó que “el sector público realizó gastos de alrededor de £220bn por año en compras en más de 44 mil organizaciones en todo el Reino Unido operadas por el gobierno. El sector público a menudo constituye un gran porcentaje de un mercado de proveedores determinado, normalmente entre el 10 y el 15%.

Esta escala de compras públicas sugiere que puede jugar un importante rol en, al menos, dos áreas de políticas de gobierno: el ahorro de £81 billones requeridos para 2014-15 y ayudar a convertirse en lo que David Cameron describió como “el gobierno más verde”.

La revisión de gastos recientes menciona las compras varias veces. Menciona un “nuevo régimen de eficiencia tenaz, monitoreado y sustentado por el nuevo Grupo de reforma y eficiencia”. Esto incluirá como parte de su trabajo trabajar las conclusiones de la nueva Revisión de eficiencia de Philip Green para asegurar que “el gobierno está usando la escala tan efectivamente como sea posible en las áreas comunes de gastos, como compras, propiedades y contratos grandes”.

La revisión de gastos también incluye, dentro de sus “desafíos de gastos”, un “programa para centralizar las compras de los bienes y servicios comunes, brindando eficiencia valida por más £400 millones al año”.
Un ejemplo de cómo el gobierno está manejando la compra sustentable es la publicación de la auto evaluación “Flexible Framework” que “permite a las organizaciones medir y monitorear el progreso en compras sustentables a lo largo del tiempo”. El sistema es voluntario pero incluye algunos requerimientos obligatorios.
El website del Departamento de medioambiente, agricultura y asuntos rurales dice que “durante estos tiempos financieros difíciles, más que nunca, necesitamos pensar en el balance medioambiental, las necesidades sociales y económicas”. En general, parecería que el gobierno considera la reducción de gastos y la compra sustentable como áreas complementarias.

Hay mucho por decir acerca de estos asuntos. Yo haré algunos comentarios.
Las compras públicas apuntarán a dar resultados en relación a calidad-precio como siempre, pero buscarán mayores ahorros para contribuir con el Departamento de reducción de gastos.

Los departamentos buscarán establecer acuerdos de compras colaborativos a través del gobierno para elevar el nivel de mercado.

El movimiento hacia una mayor centralización de las compras públicas para algunos bienes y servicios puede necesitar ser balanceado contra las ideas de “gran sociedad” de mayor provisión local, incluyendo incluso contratos con pequeñas y medianas empresas.

Los proveedores verán que deberán cumplir tanto los requerimientos de sustentabilidad actuales como los futuros, ambos en toda su cadena de compras.

Los departamentos, posiblemente actuando de manera colaborativa, buscarán mayor compromiso y negociación con los proveedores en todas las áreas de compras pero en particular en costos y sustentabilidad.

Estoy interesado en conocer sus ideas sobre este corto conjunto de ideas sobre estos complejos temas.

Nuevos recursos para los licitadores pueden significar mayores riesgos en el proceso de contratación pública

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Durante mucho tiempo los proveedores tuvieron el derecho de ir a la corte de justicia cuando un organismo público violaba las normas de las regulaciones de contratos públicos y muchos de los involucrados en el sector de compras público estarán al tanto de que la legislación reciente del Reino Unido (requerido por la Unión Europea) ahora ha dado aún mayores recursos a los proveedores.

¿Cuáles son los principales cambios y cuáles son las implicancias prácticas?
¿Mayores riesgos para los compradores en el sector público?

Comparado con el resto de los países de la Unión Europea, existen pocos casos de litigación en el Reino Unido: apenas unos cuantos casos. Esto comparado con el total anual de cientos o miles de casos en la mayoría de los países restantes. Es interesante considerar por qué sucede esto.

Un estudio de tres años de Pachnou en la University of Nottingham a fines de los 90’ descubrió que uno de los principales motivos de la baja cantidad de casos de litigación en el Reino Unido es, claramente, el costo (que es alto en comparación con otros países).

Sin embargo, más inesperado, una importante cantidad de proveedores indicó que uno de los motivos es el bajo atractivo de las licitaciones y la percepción de que los procesos de compras internos son, generalmente, justos. En particular, parecería que los proveedores prefieren no continuar sus quejas por violaciones legales y técnicas, normalmente difíciles de evitar debido a la complejidad e incertidumbre de las leyes, cuando consideran que el proceso ha sido manejado con buena fe. Una razón es el hecho de que un proveedor iniciando un proceso judicial puede tener, además, un contrato firmándose a futuro. Hay una sensación general de que el sistema funciona mejor si litigaciones conflictivas pueden evitarse.

Una tercera consideración para entender el limitado número de acciones legales puede ser el miedo a estar “mordiendo la mano que alimenta”, según Pachnou, aunque este sea menos importante que los otros dos factores.

Varios, incluido yo, esperábamos que el número de casos en el Reino Unido aumentara sustancialmente luego de la introducción, hace un par de años, de la regulación “standstill” que requería que las autoridades públicas dieran notificaciones acerca de la adjudicación de contratos a los contratistas no adjudicados y daba un tiempo para un desafío legal antes de que el contrato acabara. Incluso si los proveedores son renuentes a demandar, puede esperarse que dada la oportunidad de dar vuelta una decisión de adjudicación que vaya en contra de ellos, los mismos no puedan resistirse. Sin embargo, el volumen de casos sólo se incrementó marginalmente luego de esta nueva regulación.

La cantidad de casos completados, igualmente, sólo cuenta una pequeña parte de la historia. Varios casos son comenzados y luego cierran con un acuerdo antes de llegar a juicio, y muchas quejas son resueltas antes de que se acerquen a la corte.

La evidencia anecdótica de abogados y autoridades públicas sugiere de hecho que el número de quejas realizadas sobre el proceso se incrementaron significativamente desde que la obligación de “standstill” se implementó. La nueva legislación mejoras las oportunidades de los proveedores de dar vuelta un resultado, así como asegura severas sanciones para las violaciones, que pueden ser utilizadas para presionar las autoridades públicas llevándolas a arreglos fuera de la corte. Por lo tanto, aún si el número de acciones legales sigue siendo limitado, podemos esperar que la nueva legislación incremente el número de quejas realizadas en contra de autoridades públicas. Esto mismo puede consumir los recursos de las autoridades y generar la necesidad de re-abrir el proceso de licitación, con el trastorno que eso significa. Aún más, cuando los casos lleguen a tribunales, las consecuencias potenciales para el comprador son, por supuesto, mucho más serias que antes, dadas las nuevas sanciones de la legislación.

Por esto, aún en el Reino Unido, estas nuevas regulaciones harán que sea aún más importante estar al tanto de los requerimientos legales que gobiernan las compras públicas y los procesos, y los riesgos asociados, y desarrollar una estrategia adecuada para lidiar con estos riesgos.

Puntos clave de la nueva legislación

Los nuevos recursos son para Regulaciones de contratos públicos (enmienda) 2009 y se aplican a todos los procesos de adjudicación que comienzan a partir del 20 de diciembre de 2009. El resto de las adjudicaciones son reguladas por los recursos del antiguo sistema. Los principales cambios que se han hecho a favor de los proveedores son los siguientes:

• Standstill obligation: obligación de notificar a los proveedores de la adjudicación y brindar un periodo previo a la firma de contrato para que los mismos puedan presentar una impugnación. Esta obligación existía antes de la nueva regulación pero ahora es tratada con mayor detalle.
Aún más importante, la nueva legislación también incluye una serie de sanciones por el no cumplimento de esta obligación cuando resulte que al hacerlo el cuerpo público haya frustrado lo que podría haber sido una impugnación con éxito. Estas sanciones incluyen, generalmente, que la corte declare el contrato inefectivo, resultando en un proceso de re-adjudicación si la autoridad desea continuar recibiendo los bienes y/o servicios, además de la posibilidad de multas financieras.
El objetivo de estas sanciones es asegurar que los cuerpos públicos se preocupen por cumplir con la regulación y que los proveedores tengan un remedio efectivo en caso de que sea violada.
Las serias consecuencias que siguen a una violación de la regulación hacen que cumplir con la misma sea imperativo. Sin embargo, no es simple ya que hay algunas inexactitudes en la legislación misma acerca de qué información debe ser entregada a los proveedores en la comunicación que se envía acerca de la adjudicación. La Oficina de comercio gubernamental ha comunicado que las autoridades deberán informar:
1- Desglose completo de los resultados de cada criterio y sub-criterio
2- Una explicación en prosa de por qué el ganador del contrato obtuvo mejor calificación que el proveedor que recibe la comunicación (no el general) en las áreas relevantes. Por ejemplo, en un contrato para proveer computadoras, la guía sugiere que debe ser indicado, junto con el resultado, que el ganador ofreció memorias con mayor capacidad a un determinado precio. Nótese que la guía parece indicar que la explicación por escrito solo aplica a los criterios en los que el ganador fue mejor que el proveedor.
En vista de consecuencias potenciales serias de no cumplimiento de esta regulación, las autoridades deberán seguir un proceso cauteloso y dar a conocer toda esta información. La información por escrito, más allá de los resultados, ahora tiene además el soporte de la reciente decisión de la Corte general de la UE. En particular T387/08 Evropaïki Dynamiki v Commission, con juicio el 9 de septiembre de 2010. La corte indicó que proveer los resultados sin un comentario escrito era inadecuado.

• Suspensión automática del proceso de adjudicación. Antes de que las nuevas reglas se establecieran, los proveedores podían llevar a la corte algunos procesos para suspender una adjudicación en algunos casos, incluso deteniendo el proceso de adjudicación antes de que el caso haya sido tratado, pero era necesario que el proveedor específicamente solicitara la suspensión. Ahora, sin embargo, la suspensión es automática cuando un proveedor presenta un pedido de impugnación y si la autoridad pública no está de acuerdo en que el proceso debe ser suspendido será la autoridad quién deberá solicitar a la corte que se levante la suspensión.
Aún más, las sanciones que se aplican por violación de la reglamentación (incluyendo la inefectividad del contrato y las multas financieras) también se aplican cuando la autoridad adjudica un contrato violando la suspensión automática.
La corte siempre tuvo discrecionalidad sobre permitir una suspensión o no, por ejemplo, siempre pudo negar una suspensión por motivos de intereses públicos (como cuando algo es necesario con urgencia). Esto todavía aplica, la corta puede levantar la suspensión bajo ciertas circunstancias. Sin embargo, desafortunadamente, es difícil predecir cuando la corte permitirá que el proceso sea suspendido y cuando no, y esta incertidumbre permanece igual en la nueva legislación.

• Sanciones por adjudicar contratos sin la comunicación de contratación. Uno de los principales problemas con los recursos antiguos es que era demasiado simple adjudicar un contrato directamente a un proveedor sin publicarlo y no tener problemas, dada la naturaleza secreta del proceso, los proveedores interesados no podían identificar el problema hasta que era demasiado tarde para presentar una impugnación. Las nuevas reglas lidian con esto al proveer consecuencias draconianas si el contrato es adjudicado sin la comunicación necesaria. Además, se suman las multas en caso de que aplique.
Sin embargo, esto no es tan malo como suena ya que los compradores que actúen de buena fe utilizando alguna de las excepciones de competencia que apliquen (por ejemplo, que había un único posible contratista por cuestiones técnicas) pueden salvaguardarse contra la declaración de la inefectividad de un contrato, aún si resulta que la excepción no aplicaba al caso. Esto se logra publicando una noticia en el Boletín Oficial de la UE informando al mercado que las autoridades tienen la intención de adjudicar el contrato sin competencia previa, utilizando una de las excepciones y dando un periodo de tiempo para que los proveedores impugnen esto previo al contrato. Aún si resulta en que la excepción no era válida, el contrato no será declarado inválido luego. La idea es que los proveedores tuvieron las oportunidades suficientes para apelar y deberían hacerlo para asegurar la seguridad jurídica.

Un tema que puede proporcionar una trampa para los incautos son las enmiendas de los contratos. La Corte de Justicia de la UE dejo claro que enmendar un contrato puede ser considerado generar un nuevo contrato y debería ser revisado bajo las nuevas reglas (el principal caso es el de “pressetext”). Por ejemplo, un incremento de precio a favor del contratista sin nuevas obligaciones o un incremento en el tamaño del contrato, debe ser considerado un nuevo contrato. Si este no fuera el caso, la base sobre la que se adjudicó el contrato podría verse afectada con sólo incluir enmiendas una vez que se ha concluido.
Bajo los nuevos recursos, una enmienda que va contra las reglas debe ser tratada como inefectiva por la corte. Los abogados se dividen entre los que piensan que el nuevo contrato es inefectivo y los que piensan que sólo las enmiendas lo son, es decir, si las partes contratantes deberán volver al viejo contrato. Incluso si volver al contrato antiguo es posible, puede significar varias dificultades.

Las partes contratantes deberán ser más cuidadosas que nunca antes cuando realicen cambios significativos en los contratos públicos.