¿Sabe cuántos trabajadores sub-contratados trabajan en su compañía? ¿Cuántos contratistas están trabajando para proveedores en segunda, tercera o cuarta línea? ¿Cuánta visibilidad y control tiene de su cadena de compras y de los riesgos a los que lo exponen por el incumplimiento de regulaciones de seguridad e higiene? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias y pasivos de un accidente fatal causado por un trabajador sub-contratado de tercera línea?
Desafortunadamente, para un gran grupo de compradores, la respuesta a estas preguntas es: no lo sé. Tal vez mayor aún es la cantidad de compradores que piensan que sus contratistas son los que asumen el riesgo, comercial o penal.
De acuerdo a estadísticas recolectadas por la UK Health and Safety Executive en 2008/09 hubo 53 heridas mortales en el sector de la construcción. El índice de accidentes graves en la construcción es el mayor de todas las industrias (254.1 por cada 100.000 empleados en 2008/09). La mayoría de los profesionales son adeptos a asegurarse de que los principales contratistas cumplen con las leyes de salud y seguridad y los requerimientos legales, pero confían en que estos contratistas serán responsables de los accidentes de los sub-contratistas.
Gran cantidad de compradores no está enterada del cambio de posición de las autoridades con respecto a las responsabilidades de los mismos. Aquellos que realizan las compras ahora no sólo deben comprobar el cumplimiento de los requerimientos de salud y seguridad sino que además deben monitorear el estado de los mismos y el de toda la cadena de compras, inclusive los subcontratistas. Cada vez más, la carga de asegurar el cumplimiento está siendo desplazada desde el proveedor hacia el comprador, como lo demuestra la nueva Directiva Europea acerca de la seguridad química (Directiva Reach) que demuestra la tendencia creciente de trasladar la responsabilidad al comprador final.
Los peligros acá son varios. Los accidentes no sólo dañan la reputación de la organización compradora sino que, además, son costosos y causan retrasos. Además, pueden generarse acciones legales, exponiendo a los directores a ser procesados si los procedimientos correspondientes no fueron respetados o si se sospecha negligencia.
Con esta enorme carga de riesgo ahora en los hombros del comprador, ¿qué puede hacerse para mitigar estos riesgos potenciales y altamente dañinos?
Los compradores deberán tener mayor visibilidad de su cadena de compras, en todos los niveles de proveedores y sub contratistas para asegurar el control total de lo que sucede en sus propios dominios o en su esfera de influencia. Deben acercarse y cooperar con los principales contratistas en una relación continua para tomar control de los procesos más allá de la firma del contrato.
Un subcontratista debería ser tratado de la misma forma en la que es tratado un contratista principal. Se puede traspasar la responsabilidad en salud y seguridad a sus subcontratistas pero utilizando la misma metodología que utiliza para los principales contratistas, de modo de asegurarse de que toda la cadena mantiene los mismos estándares. Esto se puede lograr a través de un contrato que asegure que el principal proveedor sólo selecciona sub contratistas que han sido pre-calificados, independientemente auditado y monitoreado de modo continuo.
Frecuentemente, el comprador necesita demostrar que entiende la importancia de los temas de salud y seguridad y que, además, tiene un tratamiento sistemático para asegurar que aquellos que actúan en su nombre también lo hacen. Incluso si evaden los riesgos de acciones legales, multas y otras sanciones, sigue existiendo el riesgo real de exponerse como una compañía que coloca el beneficio antes que la responsabilidad social y que demuestra poco interés por la seguridad pública. Estos reclamos pueden ser intensamente dañinos en la salud de la empresa a largo plazo.
Garantizar que el cumplimiento es total en todos los niveles de la cadena de suministro y en treinta, cuarenta o cincuenta sub-contratistas puede parecer una tarea desalentadora, pero es esencial para las compañías que están expuestas a estos riesgos entender que los peligros del no cumplimiento de los subcontratistas en sus cadenas de compras pueden ser devastadores. Los responsables de compras necesitan tratar este tema utilizando las herramientas y la información que se encuentra disponible y, además, trabajar en colaboración con la comunidad de proveedores para tomar control de toda la esfera de responsabilidades.





