¿Cuáles son las implicaciones para la contratación pública de la Revisión de Gastos y los requisitos de sustentabilidad?

Category : Politicas Europeas en Compras y Contratación

La compra en el gobierno del Reino Unido y el sector público es una parte significativa de la economía total. El último año la Oficina de comercio gubernamental informó que “el sector público realizó gastos de alrededor de £220bn por año en compras en más de 44 mil organizaciones en todo el Reino Unido operadas por el gobierno. El sector público a menudo constituye un gran porcentaje de un mercado de proveedores determinado, normalmente entre el 10 y el 15%.

Esta escala de compras públicas sugiere que puede jugar un importante rol en, al menos, dos áreas de políticas de gobierno: el ahorro de £81 billones requeridos para 2014-15 y ayudar a convertirse en lo que David Cameron describió como “el gobierno más verde”.

La revisión de gastos recientes menciona las compras varias veces. Menciona un “nuevo régimen de eficiencia tenaz, monitoreado y sustentado por el nuevo Grupo de reforma y eficiencia”. Esto incluirá como parte de su trabajo trabajar las conclusiones de la nueva Revisión de eficiencia de Philip Green para asegurar que “el gobierno está usando la escala tan efectivamente como sea posible en las áreas comunes de gastos, como compras, propiedades y contratos grandes”.

La revisión de gastos también incluye, dentro de sus “desafíos de gastos”, un “programa para centralizar las compras de los bienes y servicios comunes, brindando eficiencia valida por más £400 millones al año”.
Un ejemplo de cómo el gobierno está manejando la compra sustentable es la publicación de la auto evaluación “Flexible Framework” que “permite a las organizaciones medir y monitorear el progreso en compras sustentables a lo largo del tiempo”. El sistema es voluntario pero incluye algunos requerimientos obligatorios.
El website del Departamento de medioambiente, agricultura y asuntos rurales dice que “durante estos tiempos financieros difíciles, más que nunca, necesitamos pensar en el balance medioambiental, las necesidades sociales y económicas”. En general, parecería que el gobierno considera la reducción de gastos y la compra sustentable como áreas complementarias.

Hay mucho por decir acerca de estos asuntos. Yo haré algunos comentarios.
Las compras públicas apuntarán a dar resultados en relación a calidad-precio como siempre, pero buscarán mayores ahorros para contribuir con el Departamento de reducción de gastos.

Los departamentos buscarán establecer acuerdos de compras colaborativos a través del gobierno para elevar el nivel de mercado.

El movimiento hacia una mayor centralización de las compras públicas para algunos bienes y servicios puede necesitar ser balanceado contra las ideas de “gran sociedad” de mayor provisión local, incluyendo incluso contratos con pequeñas y medianas empresas.

Los proveedores verán que deberán cumplir tanto los requerimientos de sustentabilidad actuales como los futuros, ambos en toda su cadena de compras.

Los departamentos, posiblemente actuando de manera colaborativa, buscarán mayor compromiso y negociación con los proveedores en todas las áreas de compras pero en particular en costos y sustentabilidad.

Estoy interesado en conocer sus ideas sobre este corto conjunto de ideas sobre estos complejos temas.

¿Cuáles son las implicancias de los planes de sustentabilidad de largo alcance en toda la compañía?

Category : Compras y contrataciones generales, RSC

Unilever acaba de anunciar su plan “Sustainable Living”. En su website declara “Unilever presenta su plan para desacoplar el crecimiento del negocio del impacto ambiental”, lo que, yo creo, supone una declaración interesante y atrevida. En su website también se declara algo familiar pero significativo “Nuestro plan no es únicamente lo correcto para hacer para la gente y el medioambiente. Es también lo correcto para Unilever: el caso de negocio para integrar sustentabilidad en nuestra marca es claro”.

A partir de este anuncio, se deduce que el plan busca alcanzar la sustentabilidad en toda la compañía a través de un único plan. Otros planes similares son el de Proctor and Gable, “Sustainability visión”, y el de Marks & Spencer, “Plan A”. Estos planes globales de compañía unen diferentes niveles de sustentabilidad y tocan a todas las actividades de operaciones y compras. Además, parecen apuntar, implícita o explícitamente, a desacoplar el crecimiento del negocio del impacto ambiental, como lo dice Unilever.

Desarrollar e implementar planes a esta escala requiere una serie de características de las empresas implicadas, entre las que, según creo yo, se encuentran:
• La compañía es un agente significativo en la sociedad global, incluyendo y más allá de sus actividades comerciales
• Este agente genera beneficios positivos sustanciales tanto para los clientes como para entidades económicas pero, además, importantes consecuencias negativas, tanto en el medioambiente como socialmente.
• La compañía puede actuar como agente único, además de la colaboración de los interesados, para reducir estas consecuencias negativas sustancialmente, en algunos casos a cero.
• Para lograrlo, la compañía debe poder reducir el impacto en sus operaciones pero además, en toda la cadena de compras, desde materia prima hasta el consumidor del producto y su desecho.
• Queda pendiente un caso de negocio para que el plan que combine, por ejemplo, oportunidades de beneficios, reducción de costos, mitigación de riesgo y reputación de marca.
• Al mismo tiempo, las compañías deben tener responsabilidad global para actuar en estos aspectos con sustentabilidad, más allá de los requerimientos legales y el ingreso financiero.

Cuando se analizan todas juntas, estas características de compañías globales generan preguntas tanto conceptuales como prácticas. Desde una visión práctica podemos preguntar, por ejemplo, si procesos, ya sean nuevos o viejos, y medidas se requieren para administrar la cadena de compras para minimizar o eliminar impactos negativos. Además, podemos preguntar cómo las compañías traducirán los planes globales de sustentabilidad en reputación positiva.

Desde un punto de vista conceptual, podemos seguir haciendo preguntas. Por ejemplo, ¿las compañías realmente tienen la responsabilidad global de alcanzar la meta de cero consecuencias negativas, aún cuando esa responsabilidad exceda los requerimientos financieros y/o reduzca los ingresos? Tal vez esto sea una responsabilidad para compañías de un tamaño determinado o con un nivel de impacto negativo de cierta escala. Por otra parte, esta responsabilidad es totalmente descargada dentro de una visión más tradicional de la empresa a través de responder a las preferencias del cliente, inversionista o ciudadano, lo que parece ser consistente con la declaración de Unilever que, “el caso de negocios para integrar la sostenibilidad en nuestras marcas es evidente”.

A medida que los planes globales se van implementando en las compañías, será interesante ver cómo se resuelven estas y otras preguntas.

Los objetivos corporativos en sustentabilidad y la mejora en costos ¿Son complementarios o excluyentes?

Category : Politicas Europeas en Compras y Contratación, RSC

Las compañías comprometidas con la implementación de requerimientos de sustentabilidad se enfrentan a problemas interesantes de convergencia entre lo práctico y lo ético. Implementar la sustentabilidad requiere superar aspectos prácticos pero, al mismo tiempo, genera preguntas acerca de los principios que establecen los límites acerca de aquello por lo que negocio es responsable, lo que es, claramente, un problema ético.

Creo que los temas prácticos generan planteos éticos. Ambos están inextricablemente unidos y la distinción entre ambos no necesariamente es clara. Sin embargo, para las compañías, creo que surge una importante distinción: los aspectos prácticos pueden ser trabajados dentro de las responsabilidades aceptadas del negocio. Los aspectos éticos, en cambio, pueden generar dudas acerca de la responsabilidad, tanto para la compañía como para un horizonte más amplio con debates públicos de las políticas.

La idea de que aplicar requerimientos de sustentabilidad puede generar ahorro de costos sugiere un interesante solapamiento entre los aspectos prácticos y éticos. Si las compañías reducen costos y son más sustentables, pueden combinar una mejora que cumple con los objetivos de mejoras en la eficiencia para incrementar el beneficio anual y, al mismo tiempo, cumplir con los requerimientos que pueden estar fuera de sus responsabilidades, como lo define la regulación actual.

Este solapamiento puede volverse más aparente a medida que las organizaciones analizan el medioambiente de compras que las enfrenta. Por ejemplo, el análisis de la cadena de compras incluye un mapeo sistemático de la red de proveeduría y la identificación de los generadores de costo, actividades de valor agregado y actividades sin valor agregado. El mismo mapa se puede utilizar para identificar los impactos ambientales y sociales de las actividades a través de la cadena de suministro y analizar los vínculos entre, por ejemplo, los residuos como causante del costo y el impacto ambiental.

La investigación empírica en los estándares de trabajo en dos proveedores mexicanos de Nike también sugiere este solapamiento. Una investigación realizada por Richard Locke y Monica Romis, de MIT Sloan School of Management, resultó en una “comparación estructurada de dos plantas, ambas ubicadas en el mismo país, produciendo el mismo producto y ambas bajo el mismo código de conducta y prácticas de monitoreo”. El autor explica que “aun reorganizando el sistema de producción y adoptando una variedad de prácticas para empleados, una de las plantas no pudo mejorar los estándares laborales y los resultados del negocio al mismo tiempo”.

Este ejemplo sugiere que el ahorro en costos y la sustentabilidad podrían ser complementarios, más que un conflicto, en el nivel práctico del negocio. Trabajar en estos aspectos prácticos puede generar una serie de preguntas éticas acerca de la responsabilidad de la compañía en todas las operaciones, inclusive las compras, tanto a nivel de negocio como a nivel de política pública. Estas responsabilidades pueden incluir requerimientos de sustentabilidad que aumenten los costos al menos a corto plazo.