Su eslabón más débil, ¿está aún más bajo en la cadena?

Category : Compras y contrataciones generales, Relación Comprador -Proveedor, Riesgo en la cadena de compras

Los métodos tradicionales de gestión de riesgo se han focalizado en priorizar la atención en los proveedores estratégicos: aquellos que proveen grandes volúmenes o aquellos de los cuales la compañía es comercial o tecnológicamente dependiente. Sin embargo, estos métodos tradicionales pueden fallar al tratar otras vulnerabilidades críticas a las que se expone la empresa, incluyendo el riesgo asociado a proveedores pequeños.

Esto requiere foco en varios aspectos del riesgo asociado a la cadena de compras, incluyendo: riesgo de reputación asociado a las actividades de los proveedores en lo social, medioambiente y consecuencias éticas; riesgos operacionales respecto a cuestiones de seguridad del producto, confianza en la entrega y costos; riesgo estratégico, incluido el colapso de un proveedor o la compra del proveedor por parte de la competencia; además, cambios no previsto en los productos y procesos tecnológicos. Hay tres problemas principales al encarar estos riesgos.

Primero, las compañías pueden ser complacientes y elegir ignorar los riesgos hasta que la crisis ocurre. Esto surge porque la vulnerabilidad de la compañía con respecto al riesgo en la cadena de compras es, normalmente, difícil de calibrar o visualizar y porque las empresas tienen un entendimiento limitado de la cadena de compras que existe detrás de lo que compra.

En segundo lugar, las compañías pueden adoptar un enfoque fragmentado para la relación con sus proveedores, lo que significa que la información relevante de cada proveedor no es administrada y coordinada de manera apropiada, y que diferentes partes de una misma empresa pueden lidiar con compras, logísticas y auditorías de cadena de compras. A pesar del histórico compromiso con la idea de “gestión estratégica de proveedores”, muchas compañías tienen dificultades para mantener un nivel alto de foco en sus problemas de compras.

En tercer lugar, muchas compañías no han desarrollado mecanismos que les provean la suficiente información para administrar efectivamente su base de proveedores, incluyendo los pequeños, y el resultado es un faltante en la información. Esto puede reforzar la visión de las actividades de compras como algo pasivo y burocrático.

Ejemplos recientes de una serie de sectores demostraron la importancia particular de los pequeños proveedores como fuente de riesgo. Hay varios aspectos relacionados con esto, entre ellos los siguientes dos: las consecuencias en la reputación por subcontrataciones ilegítimas y las implicancias del próximo UK Bribery Act. Para mitigar los riesgos, las compañías pueden beneficiarse significativamente incrementando la visibilidad de su cadena de compras y mejorar la trazabilidad de los productos que compran.

Sus opiniones y comentarios, en cuanto a si los pequeños proveedores pueden representar un riesgo significante para su negocio, son bienvenidos

Dr Steve New, University Lecturer in Operations Management, Saïd Business School, University of Oxford

¿Somos demasiado estrictos con los proveedores?

Category : Compras y contrataciones generales, Relación Comprador -Proveedor

¿Cómo evalúa el estado financiero de una compañía teniendo en cuenta que los resultados anuales son históricos por naturaleza? En plena recesión, esta es una preocupación tanto para los proveedores como para los compradores. Varios proveedores experimentados, confiables y conocidos están quedando fuera de licitaciones porque sus resultados de los últimos dos años no entran en los estándares necesarios. Para los compradores, esto disminuye las opciones, eleva los costos y sofoca las posibilidades de cambio.

Empeorando el problema, la inseguridad respecto a la estabilidad financiera de los proveedores creó una situación en la que grandes proveedores no pueden obtener referencias y préstamos bancarios, impactando aún más en su posibilidad de presentarse en licitaciones para nuevos negocios. Este problema no desaparece. De hecho, la escala de esta problemática se ha cuadruplicado en el último año.

Si vamos a sortear este impasse y prevenir un círculo vicioso de negatividad, la constricción de crecimiento y la disminución de opciones para los compradores, deberemos considerar un tratamiento más nivelado de evaluación, escalable a los riesgos asociados a los contratos.

Se precisa de mayor flexibilidad al momento de analizar los requerimientos comunes, por ejemplo, el requerimiento de que los resultados de los últimos tres años sea de tres a cinco veces el tamaño del contrato. En el clima actual, deberíamos ser más realistas y, tal vez, un poco más sensibles a la posición de los proveedores. Para compañías establecidas licitando por un contrato de, por ejemplo, un millón, ingresos de tres millones para uno de los últimos tres años y 2.5 millones para los dos restantes deberían ser considerados un nivel de riesgo razonable. Para compañías más nuevas, sería apropiado considerar el volumen de negocios pro-rata. Es claro que límites pre-establecidos rígidos no son prácticos.

Con contratos de menor tamaño, el riesgo es mucho menor y, por lo tanto, deberíamos cuestionarnos si es necesario hacer control de aspectos financieros. Tal vez, la experiencia es más importante. En particular, en una situación en la que el proveedor será abonado una vez que la entrega se ha realizado, el riesgo es mínimo. Entonces, diferentes tratamientos deberán ser tomados, proporcionales al riesgo que envuelve cada contrato. Generalmente, en el sector público un procedimiento estándar es adoptado para todas las compras, sin importar el valor, riesgo o naturaleza del contrato. Esta estructura rígida no sirve para ningún propósito. La solución es categorizar los contratos con diferentes tipos y niveles de riesgo.

Los proveedores deberán también ser más ingeniosos, asociándose con otros proveedores en las licitaciones. Una gestión compartida con un socio financiero fuerte puede ser más difícil de establecer, pero si los resultados son buenos, esta opción puede ser interesante.

Los compradores pueden colaborar con los proveedores ofreciendo compromisos más fuertes en los contratos que luego permitirán más seguridad por parte de los bancos para brindar préstamos.

Hay una gran cantidad de compañías de bienes que no tiene acceso a estos contratos. Necesitamos ser mucho más flexibles al evaluar el riesgo y trabajar en colaboración entre proveedores y compradores al solicitar apoyo bancario. Solamente entonces tendremos un proceso que funcione mejor para ambas partes.

¿Cuán responsable es usted?

Category : Compras y contrataciones generales, RSC

¿Sabe cuántos trabajadores sub-contratados trabajan en su compañía? ¿Cuántos contratistas están trabajando para proveedores en segunda, tercera o cuarta línea? ¿Cuánta visibilidad y control tiene de su cadena de compras y de los riesgos a los que lo exponen por el incumplimiento de regulaciones de seguridad e higiene? ¿Cuáles podrían ser las consecuencias y pasivos de un accidente fatal causado por un trabajador sub-contratado de tercera línea?
Desafortunadamente, para un gran grupo de compradores, la respuesta a estas preguntas es: no lo sé. Tal vez mayor aún es la cantidad de compradores que piensan que sus contratistas son los que asumen el riesgo, comercial o penal.
De acuerdo a estadísticas recolectadas por la UK Health and Safety Executive en 2008/09 hubo 53 heridas mortales en el sector de la construcción. El índice de accidentes graves en la construcción es el mayor de todas las industrias (254.1 por cada 100.000 empleados en 2008/09). La mayoría de los profesionales son adeptos a asegurarse de que los principales contratistas cumplen con las leyes de salud y seguridad y los requerimientos legales, pero confían en que estos contratistas serán responsables de los accidentes de los sub-contratistas.
Gran cantidad de compradores no está enterada del cambio de posición de las autoridades con respecto a las responsabilidades de los mismos. Aquellos que realizan las compras ahora no sólo deben comprobar el cumplimiento de los requerimientos de salud y seguridad sino que además deben monitorear el estado de los mismos y el de toda la cadena de compras, inclusive los subcontratistas. Cada vez más, la carga de asegurar el cumplimiento está siendo desplazada desde el proveedor hacia el comprador, como lo demuestra la nueva Directiva Europea acerca de la seguridad química (Directiva Reach) que demuestra la tendencia creciente de trasladar la responsabilidad al comprador final.
Los peligros acá son varios. Los accidentes no sólo dañan la reputación de la organización compradora sino que, además, son costosos y causan retrasos. Además, pueden generarse acciones legales, exponiendo a los directores a ser procesados si los procedimientos correspondientes no fueron respetados o si se sospecha negligencia.
Con esta enorme carga de riesgo ahora en los hombros del comprador, ¿qué puede hacerse para mitigar estos riesgos potenciales y altamente dañinos?
Los compradores deberán tener mayor visibilidad de su cadena de compras, en todos los niveles de proveedores y sub contratistas para asegurar el control total de lo que sucede en sus propios dominios o en su esfera de influencia. Deben acercarse y cooperar con los principales contratistas en una relación continua para tomar control de los procesos más allá de la firma del contrato.
Un subcontratista debería ser tratado de la misma forma en la que es tratado un contratista principal.  Se puede traspasar la responsabilidad en salud y seguridad a sus subcontratistas pero utilizando la misma metodología que utiliza para los principales contratistas, de modo de asegurarse de que toda la cadena mantiene los mismos estándares. Esto se puede lograr a través de un contrato que asegure que el principal proveedor sólo selecciona sub contratistas que han sido pre-calificados, independientemente auditado y monitoreado de modo continuo.
Frecuentemente, el comprador necesita demostrar que entiende la importancia de los temas de salud y seguridad y que, además, tiene un tratamiento sistemático para asegurar que aquellos que actúan en su nombre también lo hacen. Incluso si evaden los riesgos de acciones legales, multas y otras sanciones, sigue existiendo el riesgo real de exponerse como una compañía que coloca el beneficio antes que la responsabilidad social y que demuestra poco interés por la seguridad pública. Estos reclamos pueden ser intensamente dañinos en la salud de la empresa a largo plazo.
Garantizar que el cumplimiento es total en todos los niveles de la cadena de suministro y en treinta, cuarenta o cincuenta sub-contratistas puede parecer una tarea desalentadora,  pero es esencial para las compañías que están expuestas a estos riesgos entender que los peligros del no cumplimiento de los subcontratistas en sus cadenas de compras pueden ser devastadores. Los responsables de compras necesitan tratar este tema utilizando las herramientas y la información que se encuentra disponible y, además, trabajar en colaboración con la comunidad de proveedores para tomar control de toda la esfera de responsabilidades.