De giros, cambios y zig-zags

Category : Compras y contrataciones generales, Relación Comprador -Proveedor

En enero comentaba sobre la relación entre compradores y vendedores y cómo varían según los cambios en el Mercado. Ahora, los cambios en la economía mundial ocasionaron una perspectiva más interesante en la dinámica de esta relación.

El hecho, sin antecedentes, de la caída de un comprador ha generado que proveedores de servicios quedaran librados al azar. Aunque esto suceda muy raramente, los cambios económicos de los últimos años, con la resultante escasez de crédito, ha demostrado que puede y ha pasado efectivamente. Para el proveedor, el efecto puede ser devastador, impactando en su resultado financiero y causando que éste prefiera mantener relaciones más estables y a largo plazo. Y, aunque estas no puedan brindar una certeza al 100%, sí pueden brindar un mayor grado de comodidad en estos tiempos turbulentos.

Estos son riesgos emergentes para los operadores nuevos, no para los grandes del sector petrolero sino para aquellos relativamente novedosos en la industria, pequeños operadores que trabajan en áreas menos atractivas ya sea por la menor escala o volumen del petróleo. En el mercado saludable que existía previo a la recesión, la vulnerabilidad financiera de un operador menor podía ser menos aparente para el proveedor y con seguridad no era visto como una barrera para el negocio. Sin embargo, luego de observar que los operadores también pueden fallar, un chequeo financiero en un operador realizado por parte del proveedor es ahora tan válido como el procedimiento que realiza un operador en el proveedor.

Mayor colaboración entre los compradores y los vendedores crea relaciones más estables, abiertas y confiables. Estas condiciones reducen el riesgo existente en la cadena de compras. Pero para lograr esta mayor colaboración, con todos los atributos de una mejor visibilidad para la planificación y la inversión, es esencial crear relaciones de largo plazo, con una mirada más allá de las ganancias a corto plazo y el oportunismo del mercado. Es cada vez más valioso y menos riesgoso para una empresa ingresar en un acuerdo colaborativo a largo plazo y, tal vez, aceptar la consecuencia de un menor beneficio antes que trabajar con contratos a corto plazo que pueden prometer mayores ganancias en menor tiempo pero implican un riesgo mucho más alto.

De giros y cambios

Category : Compras y contratación de petróleo y gas

El colapso en el precio del petróleo, de $147 el barril en Julio de 2008 a $40 el último marzo, dio una vuelta de rosca a la dinámica de comprador/vendedor ya que la inversión en proyectos y actividades de exploración llegó a un límite. Antes de la caída dramática del mercado, los proveedores tenían una posición cómoda de bienestar, siendo capaces de comandar contratos con precios sustanciosos. Ahora, incluso con la recuperación del petróleo a cerca de $80 el barril, el péndulo se deslizó hacia el otro lado y los proveedores se encuentran bajo una intensa presión, recortando gastos sustancialmente.

Curiosamente, estamos observando un crecimiento en la actividad de licitaciones. Pero esto no es porque haya un crecimiento real de la demanda para proyectos de trabajo o planificación de futuras explotaciones. Tiene más que ver con los compradores posicionándose mejor para futuros contratos. Para muchos proveedores, una gran reducción será dolorosa, especialmente si se realizaron inversiones de capital para equipamiento y personal en base a expectativas futuras.

Por supuesto, en tiempos en los que el petróleo tuvo un alto precio y hubo una gran demanda de servicios, gran cantidad de proveedores aprovecharon la ventaja, inflaron los precios y fueron selectivos con las licitaciones.

Esta postura, ya sea de compradores o proveedores, puede estar de acuerdo con la ley natural de la oferta y la demanda, pero ¿realmente brinda un valor a largo plazo para cualquiera de las partes? Puede ser tentador aprovechar las ventajas del mercado para obtener ganancias a corto plazo. Sin embargo, una solución más satisfactoria se puede obtener unificando fuerzas en una alianza y colaboración que se construya en base a la entrega de valor para ambas partes, suavizando las fluctuaciones y los movimientos bruscos del mercado.

Como una reminiscencia de mediados de los 90 cuando el petróleo cayó a $10 el barril, la industria del gas y petróleo una vez más hizo un intento de trabajar en conjunto, realizando sesiones colaborativas para tratar los problemas de “Base de costos operativos” y “Desafíos de la eficiencia” y mucho se ha dicho acerca de la necesidad de utilizar las herramientas de la industria para maximizar la eficiencia y eliminar costos. Pero ¿es suficiente? Los proveedores y compradores líderes ¿son realmente serios en cuanto a la colaboración?

Si se quiere evitar el daño potencial de las prácticas basadas en el corto plazo, se requerirá una estrategia de largo plazo que aproveche las ventajas para ambas partes. Esta estrategia podrá ser conseguida en una honesta asociación para la entrega del valor que a todos interesa.

A través de una colaboración estratégica, las ganancias podrán darse tanto en los giros como en los cambios.